Cuidado de la Piel
El poder iluminador de la Vitamina C
12 de diciembre de 2018
Es inevitable. Cuando tenemos un vaso de zumo de naranja delante, todos nos acordamos, irremediablemente, de aquella frase que tantas veces nos han dicho. Si, aquel “tómatelo rápido, que se van las vitaminas”. Claro, automáticamente piensas, “pero, ¿adónde van a ir?”. Por supuesto, no van a ninguna parte, pero resulta que esta frase con la que a todos nos han apremiado en algún momento, tiene una pequeña parte de razón.
Y es que resulta que la Vitamina C puede oxidarse.
Si al zumo le metemos prisa para beberlo, los productos cosméticos con vitamina C tienen un gran problema: se pueden oxidar. Y vuelve a ser, de nuevo, la misma historia que con el zumo. Sí, pero no. Y exactamente por el mismo motivo: el ácido ascórbico (la vitamina C convencional) se oxida al estar en contacto con el oxígeno, y es esto lo que puede hacer que el producto no funcione correctamente e incluso puede producir piel apagada, puntos negros… Pero esto no pasa cuando el producto que nos aplicamos presenta la vitamina C estabilizada, como en nuestro producto NOX-3C Serum
Porque si todos sabemos lo mucho que ayuda esta vitamina a nuestras defensas, ¿cómo no iba a tener el mismo efecto en nuestra piel? Proporciona una luminosidad al rostro que es evidente desde el primer uso y que consigue ese efecto “buena cara” que tanto nos gusta tener y que, con un poquito de ayuda, podemos conseguir.