Cuidado de la Piel

Radiaciones solares. ¿Cuántas hay y cómo nos afectan?

25 de Junio de 2020
El verano es nuestra estación favorita: disfrutamos de las merecidas vacaciones, hace calor, aumentan las horas de luz y apetece disfrutar del aire libre con amigos. Pero no todo es de color de rosa. En verano el sol nos golpea con más fuerza y las radiaciones que emite pueden provocar un daño irreparable en nuestra piel.

La luz del sol tiene diferentes tipos de radiaciones, cada una de ellas con diferente longitud de onda que afecta de una forma u otra a la piel. La más peligrosa es la radiación UV pero veamos en detalle cada tipo de radiación:
  • UVC: su lado negativo: es la más dañina; el positivo: no alcanza la superficie de la Tierra.
  • UVB: nos llega en un porcentaje muy pequeño pero aun así es la causante de quemaduras de la piel (actúa en la epidermis) y también es responsable del cáncer de piel.
  • UVA: es la menos dañina a pesar de ser la que nos llega en mayor cantidad. Puede penetrar a niveles profundos de la dermis, su principal peligro. Es responsable del fotodaño y de algunas alergias.
  • IR: la radiación infrarroja es la responsable de la sensación de calor. En verano es la que más sentimos porque se acentúa en esta estación. Es responsable de la degradación de colágeno y de minimizar su síntesis.
  • Luz azul: la luz azul proviene tanto de los rayos del sol (luz visible VIS) como de los dispositivos electrónicos. La luz azul artificial, la generada por estos dispositivos: móviles, pantallas de ordenador, etc. es la que daña nuestra piel. Puede acelerar el fotoenvejecimiento: favorecer la aparición de manchas y arrugas, la pérdida de firmeza y elasticidad. Debemos protegernos de ella con fotoprotectores de última generación formulados con filtros específicos. 

La radiación ultravioleta es, en gran parte, responsable del envejecimiento prematuro y de algunos daños en el ADN de las células cutáneas, e incluso de la formación de melanoma. Evitar en la medida de lo posible el sol, sobre todo en las horas centrales de los días estivales, y emplear un buen fotoprotector, que además lleve filtros UVA, es la mejor defensa contra el daño solar.
Los fotoprotectores más avanzados contienen filtros solares IR, VIS y HEV junto a activos antioxidantes que ayudan a prevenir los efectos de los radicales libres en la piel.

Fotoprotectores con filtros físicos o químicos
Los protectores solares físicos, también conocidos como minerales o inorgánicos,
actúan a modo de pantalla reflejando la luz. Suelen tener texturas espesas que dejan la piel con un aspecto blanquecino. Su gran ventaja, especialmente para los más pequeños, es que no son absorbidos por la piel. C

Los filtros químicos u orgánicos captan la energía que proviene del sol y la transforman convirtiéndola en inocua para la piel. Este tipo de protector absorbe los rayos solares y los convierte en calor evitando que dañen la piel. Es fácil de formular, por lo que obtenemos productos ligeros sin residuos blancos. Este tipo de filtros son los más populares en el mercado

Este verano protégete del coronavirus y muévete con precaución, pero no olvides protegerte también de las radiaciones solares y del daño que pueden causar en nuestra piel. Elige el fotoprotector que mejor se adapte a tu piel y a tu estilo de vida.